Samira, una refugiada siria, es una de las sastres principales en el Centro Oasis para la Resiliencia y Empoderamiento de Mujeres y Niñas, operado por ONU Mujeres en el campamento de refugiados de Azraq en Jordania. ONU Mujeres/Christopher Herwig.
Igualdad de género para 2030
El Día Internacional de la Mujer es un buen momento para
reflexionar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar
la valentía y la determinación de las mujeres de a pie que han jugado
un papel clave en la historia de sus países y comunidades.
El mundo ha logrado avances sin precedentes, pero ningún país ha alcanzado la igualdad de género.
Hace 50 años, llegamos a la Luna; en la última década, hemos
descubierto nuevos ancestros humanos y hemos fotografiado un agujero
negro por primera vez.
Mientras tanto, existen restricciones legales que impiden a 2 700
millones de mujeres acceder a las mismas opciones laborales que los
hombres. Menos del 25% de los parlamentarios eran mujeres en 2019 y una
de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia de género.
Hagamos que 2020 sea un año decisivo para las mujeres y las niñas en todo el mundo.
Además en este año también se celebrarán otros logros
significativos para la Organización, como puede ser el 10º aniversario
de la creación de ONU Mujeres, entre otros.
El consenso que está surgiendo a nivel mundial es que, a pesar de
algunos progresos, el cambio real ha sido desesperadamente lento para la
mayoría de las mujeres y niñas en el mundo. Al día de hoy, ningún país
puede pretender que ha alcanzado la igualdad de género. Hay una serie de
obstáculos que permanecen sin cambios. Las mujeres y las niñas siguen
siendo infravaloradas; trabajan más, ganan menos y tienen menos
opciones; y sufren múltiples formas de violencia en el hogar y en
espacios públicos. Además, existe una amenaza significativa de reversión
de los logros feministas que tanto esfuerzo costó conseguir.
El año 2020 representa una oportunidad excepcional para movilizar
la acción mundial con miras a lograr la igualdad de género y la
realización de los derechos humanos de todas las mujeres y niñas.
El incendio de una fábrica de camisas de Nueva York en el que murieron 146 personas marcó la lucha por los derechos de la mujer
Dos integrantes de un piquete durante la huelga de las camiseras de Nueva York de 1909, precedente del Día Internacional de la Mujer.
El Día Internacional de la Mujer del 8 de marzo fue
declarado por la ONU en 1975. Dos años más tarde se convirtió en el Día
Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. En Estados Unidos se
celebra oficialmente tan solo desde 1994, a pesar de que es en aquel
país donde se encuentran los orígenes de la conmemoración. ¿Por qué se
eligió ese día?
La explicación más verosímil se remonta a mediados del siglo XIX, en plena revolución industrial. El 8 de marzo de 1857, miles de trabajadoras textiles decidieron salir a las calles de Nueva York con el lema 'Pan y rosas' para protestar por las míseras condiciones laborales y reivindicar un recorte del horario y el fin del trabajo infantil.
Fue una de las primeras manifestaciones para luchar por sus derechos,
y distintos movimientos, sucesos y movilizaciones (como la huelga de
las camiseras de 1909) se sucedieron a partir de entonces. El episodio
también sirvió de referencia para fijar la fecha del Día Internacional de la Mujer en el 8 de marzo, jornada reivindicativa a la que Google dedica hoy un 'doodle'.
El capítulo más cruento de la lucha por los derechos de la mujer se produjo, sin embargo, el 25 de marzo de 1911, cuando se incendió la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Un total de 123 mujeres y 23 hombres murieron. La mayoría eran jóvenes inmigrantes de entre 14 y 23 años.
Según el informe de los bomberos, una colilla mal apagada tirada
en un cubo de restos de tela que no se había vaciado en dos meses fue el
origen del incendio. Las trabajadoras y sus compañeros no pudieron escapar porque los responsables de la fábrica habían cerrado todas las puertas de escaleras y de las salidas, una práctica habitual entonces para evitar robos.
Trabajadoras textiles de Nueva York, durante una huelga en 1910.
El desastre industrial, el más mortífero de la historia de la
ciudad, supuso la introducción de nuevas normas de seguridad y salud
laboral en EEUU.
Precedentes del Día Internacional de la Mujer
Antes de esta fecha, en EEUU, Nueva York y Chicago ya habían
acogido el 28 de febrero de 1909 un acto que bautizaron con el nombre de
'Día de la Mujer', organizado por destacadas mujeres socialistas como Corinne Brown y Gertrude Breslau-Hunt.
En Europa, fue en 1910 cuando durante la 2ª Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague (Dinamarca)
con la asistencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, se
decidió proclamar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Detrás de esta iniciativa estaban defensoras de los derechos de las mujeres como Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo. No fijaron una fecha concreta, pero sí el mes: marzo.
Derecho a votar
Como consecuencia de esa cumbre de Copenhague, el mes de marzo de 1911 se celebró por primera vez el Día de la Mujer en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza.
Se organizaron mítines en los que las mujeres reclamaron el derecho a
votar, a ocupar cargos públicos, a trabajar, a la formación profesional y
a la no discriminación laboral.
Coincidiendo con la primera guerra mundial, la fecha se aprovechó en toda Europa para protestar por las consecuencias de la guerra.
El color morado
La celebración se fue ampliando progresivamente a más países. Rusia adoptó el Día de la Mujer tras la Revolución comunista de 1917. Le siguieron muchos países. En China se conmemora desde 1922, mientras que en España se celebró por primera vez en 1936.
El color morado es el color representativo del Día de la Mujer, y
el que adoptan las mujeres o los edificios como signo de la
reivindicación. Fue el color que en 1908 utilizaban las sufragistas inglesas.
En los 60 y los 70 las mujeres socialistas escogieron este color como
símbolo de la lucha feminista y posteriormente se le asoció a la jornada
que se celebra cada 8 de marzo.
¿Por qué se celebra el Día Internacional de la Mujer justo el 8 de marzo? Analizamos cuáles son las distintas explicaciones históricas sobre el día de esta celebración reivindicativa.
Guiomar Huguet
A finales del siglo XIX, los actos que llevaban a cabo las sufragistas –cada vez más numerosos– estaban a punto de empezar a cosechar éxitos. Este cartel refleja el creciente acceso a la información que estaban experimentando las mujeres.
Desde hace más de 100 años, el 8 de marzo es un día que celebra los derechos conquistados por las mujeresen todos los ámbitos y conmemora la larga historia de luchas y sacrificios para conseguirlos. En la actualidad, durante esta jornada, se organizan marchas y manifestaciones en todo el mundo para denunciar que todavía queda mucho camino por recorrer hasta alcanzar esta deseada igualdad real entre hombres y mujeres. Pues muchos datos confirman precisamente esto, que en muchos países nacer mujer es un lastre social.
Algunas de las proclamas que más se escuchan durante la jornada de protesta son la reclamación de la equiparación laboral y salarial, una presencia igualitaria en puestos políticos y empresariales relevantes, el rechazo a la violencia de género, así como la exigencia de más políticas para detenerla: en definitiva, un empoderamiento completo de las mujeres en el marco de la sociedad actual.
Los motivos por los que se estableció un día para reivindicar el lugar de la mujer en la sociedad parece que están claros. Sin embargo, ¿por qué hacerlo precisamente un 8 de marzo? Si echamos la vista atrás, encontramos más de un antecedente histórico, y no está claro cuál fue el más determinante.
FECHAS CLAVE DE LA LUCHA FEMINISTA
En marzo 1857, en el marco de la Revolución industrial, las trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York salieron a la calle a protestar en masa por las duras condiciones de trabajo. Si bien es cierto que en ese momento las condiciones laborales de todos los trabajadores eran durísimas, la precariedad se cebaba especialmente con la parte femenina del sector, cuyos salarios podían llegar a ser menos de la mitad que los de los hombres solo por el hecho de ser mujeres. Las protestas terminaron con la intervención violenta de la policía contra las manifestantes, pero aquella manifestación sentó un primer precedente gracias a su gran repercusión.
En 1907 tuvo lugar la primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Stuttgart, Alemania, liderada por Clara Zetkin, donde se fundó la Internacional Socialista de Mujeres. Uno de los primeros objetivos que perseguían era el sufragio femenino.
PARA SABER MÁS
Historia
Sufragistas, luchadoras por el voto femenino
En el paso del siglo XIX al XX, Gran Bretaña asistió a la dura pugna de las mujeres para que se reconociera su derecho a votar. Así ocurrió todo
Para mostrar apoyo a la huelga que las trabajadoras textiles llevaron a cabo en Nueva York en 1908 –una huelga que, junto con la de 1857, pasaría a la historia–, en 1909 una organización de Mujeres Socialistas celebró en EE.UU el primer Día Internacional de la Mujer. Aunque solo tuvo seguimiento en Nueva York y Chicago, se calcula que unas 15.000 mujeres participaron en una marcha que recorrió la ciudad de Nueva York.
En 1910, tuvo lugar el segundo encuentro Internacional Socialista de Mujeres, en Copenhague, Dinamarca. En esta ocasión, se propuso fijar un día simbólico –entorno al 8 de marzo– que sirviera para reivindicar los derechos de todas las mujeres, principalmente el derecho al voto. El siguiente año, se celebró por primera vez el Día Internacional de la Mujer el 19 de marzo en algunos países europeos como Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza.
Los grandes conflictos de una centena de años tan convulsa como el siglo XX ayudaron a afianzar el papel de la mujer, y a lo largo de las siguientes décadas muchas organizaciones de mujeres de otros países se fueron uniendo a las reivindicaciones que se llevaban a cabo durante el mes de marzo. Hasta que en 1975 la ONU reconoció el día de manera oficial.
Es cierto que no resulta sencillo fijar un solo acontecimiento como el motivo por el que se escogió el 8 de marzo, por ello se ha de entender como una lucha en conjunto, un esfuerzo prolongado en el tiempo. Así, se entiende como cada generación ha ido heredando el deber de luchar por sus derechos y por los de las generaciones venideras.